miércoles 29 de agosto de 2007

Animal de cuatro patas

Animal de cuatro patas siempre será de cuatro patas

Recuerda eres animal de cuatro patas, naciste con cuatro y eso no puedes cambiarlo. La naturaleza y el designo cósmico te hizo así, resígnate.

Si metes una pata en el fango aun te quedan tres para sacarla rápidamente esa pata y escabullirte sin que muchos noten tu metida de pata.

Si metes dos patas la cosa es mas seria, ahora puedes apoyarte en las otras dos para sacarlas, siempre y cuando no hayas cometido la estupidez de meter las patas contrarias, ahí la cosa se complica, pero igual todavía puedes salvarte del bochorno.

Si metiste por mala lactosa las tres patas, estas en serios problemas, porque más te vale que la única pata que tienes fuera te sirva para algo, que esa pata este en buenas condiciones de tracción, sino te jodiste y tendrás que pedir que alguien te ayude a sacar las patas y lo mas seguro que esa sacada de pata te cueste mas que una pata.

Si metiste las cuatro patas en el fango no has hecho otra cosa que comprobar que realmente eres un animal y tienes el cerebro en la pezuñas, no mereces que nadie te auxilie, por el contrario facilita las cosas y termina de sumergirte en el fango, total ya eres digno de escarnio y el hazmerreír del resto de los animales. Eres un animal de cuatro patas.

Nota: Cualquier coincidencia con algún político panameño es segura coincidencia.

jueves 23 de agosto de 2007

Como nació un líder – Un cuento corto


Todo comenzó la tarde de un borrascoso verano. La lluvia no había respeto la terminación de la época seca en el istmo, así que decido sin consultarle a nadie empapar a todos los istmeños fuera quien fuera. La lluvia que caía a cantaros con algunos pericos y otros políticos de feria era observada por dos alegres compadres. La genialidad de los compadres estaba en su punto máximo debido a las mangas largas que se habían empinado toda la tarde después de ganar por multitudinaria mayoría el control de la logia de los hombres de concreto.

Los hombres de concreto eran un temido grupo de obreros casi indestructibles. Se decía que las cosas que mortalmente afectarían a un ser humano común y corriente a ellos no les causaban ni cosquillas. Podían padecer de hambre por meses al no tener donde pegar un solo bloque, aguantaban achicharrante calor sin desmayarse, trabajan largas horas de duro trabajo con solo sopa y arroz. La lluvia o el sol no les afectaba y se dieron casos de algunos que cayendo de grandes alturas se levantaron sin mayores remiendos. Esa tarde los compadres reflexionaban acerca del porvenir del Istmo.

—Compadre mostacho fíjese que la patria esta jodida.
—Claro que esta jodida, bien jodida. La están vendiendo a pedacitos.
—Compadre tenemos que hacer algo, tenemos que llegar al poder, pero la gente no bota por los hombres de concreto. Nos creen demasiados brutos para gobernar.
—Entonces compadre cabeza debemos seguir luchando es la única manera. Llegará nuestra oportunidad.

Y la oportunidad llegó agarradita de la mano de un zoquete que se prestó para intentar sacar del camino al compadre cabeza que ya tenia al gobierno con los sesos hinchados. En medio de una bronca entre los hombres de concreto y los gobernantes algún sesudo asesor se le ocurrió inculpar al compadre cabeza de actos bien malvados. El rollo fue tan bien preparado que nadie se lo creyó.

El compadre cabeza, fue acusado, se ordenó su arresto sin derecho a fianza. El comandante calvo, salió con toda su tropa a capturar al prófugo de la justicia. Mientras tanto el compadre cabeza seguía las instrucciones del compadre mostacho y se pasó a la clandestinidad declarándose perseguido político. Los hombres de concreto pidieron la intervención de las naciones unidas, de la cruz roja, del comandante rojo y para no dejarlos fuera, de algunos curitas con sus sotanas bien planchaditas. Hicieron protestas, cerraron calles y veredas y lograron llamar la atención hasta de los más escépticos.

Cuando el embrollo se desenvolvió el compadre cabeza emergió investido con el traje de héroe del pueblo, conocedor de la clandestinidad, el sufrimiento, la opresión y la persecución. Los istmeños vieron un nuevo líder, alguien que estaba dispuesta a arriesgar el pellejo por sus necesidades. A los compadres les habían despejado gratuitamente el camino al poder.

—Jo! Compadre mostacho, quien lo hubiera dicho. El gobierno me convirtió en héroe.
—Vio, vio compadre cabeza, siempre hay gente más bruta que uno.
—Levante esa manga larga y brindemos. Las elecciones serán pronto.

sábado 18 de agosto de 2007

A proposito de Alucinaciones


El pasado sábado me levante como otros tantos para disfrutar del efímero fin de semana, ese en el cual nosotros lo asalariados no entendemos pero si aceptamos, ya que en la semana dejamos tantas cosas que hacer para el fin de semana, olvidando que era para disfrutarlo, en fin, era como en los cuentos un sábado de esplendoroso sol, pero como en las películas de terror las luces, abanicos y artefactos eléctricos comenzaron en buen panameño a petatiarse.
Reaccione inmediatamente, gracias a las experiencias de un citadino sobreviviente, corrí a apagar cuanta interruptor encontré en mi paso, con mi esposa siguiéndome los pasos por si quedaba alguno rezagado. Apagado el rancho, entonces investigamos.

Al asomarnos por la ventana observamos una cuadrilla de alegres compadres con escaleras en la masa, no manos en la masa, sino escaleras recostadas sobre fastidiados postes del tendido eléctrico, efectuando algún trabajo de esos que no le anuncian a nadie, pero que afectan a todos indiscriminadamente.

La causa de los ataques epilépticos de los artefactos estaba al descubierto, así que nos vestimos con la paciencia del ciudadano común, ese que todos mencionamos pero que nadie conoce, ni sabe donde vive.

Después de estar completamente seguros que los alegres compadres habían terminado sus fechorías, cosa que solo fue posible cuando vimos que habían desaparecido las escaleras de los postes, procedimos con los dedos cruzados a encender nuestros artefactos eléctricos, rogando que ninguno hubiese caído presa del pánico, lamentablemente no fue así, si hubo una baja, mi amada refri, como le decíamos con cariño. La pobre no pudo recuperarse.

A pesar de mi escepticismo procedí a llamar a los patronos de los alegres compadres, me atendió una amable joven que me recalcó, para que no hubiese tela de duda, que solo podía ser un técnico calificado el que revisara la infortunada refri, sino el reclamo se caería ante los dictámenes de los letrados técnicos de la compañía eléctrica. Me dio el número de reclamo y listo, solo tenia que esperar un corto mes para que se presentaran los letrados de las investigaciones inexplicables.

Para mi sorpresa en menos de una semana, recibí en mi casa la entrega de una carta de la compañía de los compadres donde se dictaminaba en forma unilateral y sin que hubiese margen de error que el día en cuestión se efectuaron trabajos para el bienestar de la sociedad y que estos trabajos no había ocasionado daño alguno y que mi reclamo era improcedente.

Ahora estoy en la duda que el incidente realmente ocurriera, a lo mejor estaba alucinando, a lo mejor los letrados llegaron, revisaron y se fueron sin que me diera cuenta, dictaminando que la refri sufrió un paro eléctrico espontáneo. A lo mejor el alto costo de la vida es una ilusión, a lo mejor los diablos rojos no existen. A lo mejor nos quejamos por nada y solo tenemos ganas de hacer reclamos para matar el tiempo. A lo mejor no nos merecemos un trato con respeto.

Sin embargo se que no será una alucinación cuando el próximo recibo de la luz me despierte y que debemos aceptar ser tratados como si recibiremos un servicio de caridad, ya que si te resistes y no pagas te sumergen en la mas profunda oscuridad eléctrica.