martes 29 de abril de 2008

Corredores con pies de barro

Publicado en el Panamá América

Así como lo leen, la mentira paga siempre que seas un diputado. Para otro ciudadano, mentir para Panamá anhela convertirse en la perla latinoamericana, capital de negocios, ser un destino turístico irresistible y, entre otras cosas, albergar la soñada morada que cientos de jubilados pudientes de diversas latitudes desean para disfrutar un retiro dorado. Semejante combinación de generadores de riqueza repercutiría en beneficios económicos que nos permitirían catapultarnos en la corriente del desarrollo de los grandes jugadores de la economía. 

Eso suena muy prometedor y muchos de los acontecimientos actuales nos presagian que se está conduciendo en la dirección correcta para lograr el milagro. Se está construyendo la cinta costera, se está rehabilitando la carretera Panamá-Colón, la expansión del Canal de Panamá está viento en popa, las construcciones de gigantescas moles de concreto inundan la ciudad, se construyen diversos lugares de esparcimiento en toda la geografía nacional. Y de una forma y otra, con aciertos y desaciertos, con inconformidad o no de la población que no siente que este desarrollo les esté llegando y que mucho menos la riqueza generada se está distribuyendo de forma equitativa, las ruedas del progreso avanzan.

Pareciera un escenario en el cual sólo hay que ser perseverantes, a pesar de los gobernantes de turno, para que Panamá deje ser otra república bananera; sin embargo, hay detalles que no están siendo atendidos. Toda economía fuerte descansa en factores que no se dejaron al azar. Las grandes economías atendieron los problemas puntuales antes de poder emprender la carrera del desarrollo.

El desarrollo económico se sostiene en su clase trabajadora, la cual necesita condiciones básicas para poder ejercer el rol que se espera. Todo trabajador necesita educación para brindar una mano de obra capacitada. Se necesita que esa masa trabajadora pueda trasladarse cómoda, segura, rápida y eficientemente desde sus hogares a los centros de trabajo; y lo más importante, se necesita que el trabajo sea remunerado de manera que se puedan satisfacer las necesidades básicas.

Esos tres factores son nuestros principales derroteros para emprender la carrera. Tenemos un sistema educativo obsoleto, donde lo memorización prevalece sobre el análisis y la creatividad. Tenemos un sistema de transporte público colapsado y que es una trampa de muerte y que traslada diariamente una masa trabajadora agotada a los centros de producción. Tenemos trabajadores que reciben una remuneración que no les servirá para cubrir sus necesidades causando frustración y baja productividad.

Si esos factores no son atendidos con la importancia necesaria, sólo estamos esperando presenciar una carrera donde nuestros corredores serán los que no podrán atravesar la pista con pies de barro.

jueves 24 de abril de 2008

Un ejemplo imitable

Publicado en La Estrella de Panamá

La carrera por apoderarse de la silla presidencial ya inició, digamos lo que digamos, gústenos o no y sin consultar tampoco a las garzas, mudos testigos de las acciones de los inquilinos de palacio. 
Se inició el frenesí político, saltan candidatos de todos los rincones, algunos acolchonados y otros anhelando poder acomodarse en esta vuelta para resolverse la existencia y, talvez si queda algo de tiempo, solucionar alguno que otro problema ciudadano y no pasar desapercibido por la historia.
Entre tantos que quieren hacernos creer que llegó el mecías criollo, con el perdón de los padrecitos por la comparación, pareciera que no sacamos uno que parezca creíble. Alto aquí, siempre surgen ejemplos que son encomiables, siempre hay hombres que tienen los pantalones bien puestos. Bueno, en esta ocasión tiene las faldas bien puestas y tiene el coraje de hacer lo que un político con principios debe hacer y es separarse del cargo si ocupa una posición pagada por nuestros impuestos.

El anuncio de la ex ministra Balbina Herrena de no regresar a su despacho sienta un precedente muy difícil de ignorar y que deja muy mal parados a otros aspirantes y que no nos vengan con el cuento de que fueron electos por el voto popular, y que solo es "fuera de horas de trabajo y en fines de semana", porque la excusa no es aceptable. Un político elegido por voto popular, es elegido para trabajar en la Cosa Pública, no para realizar proselitismo político cubierto por un cargo público y con las influencias que este pueda brindarle.

El aferrarse a un cargo mientras se está en campaña para una futura elección desacredita la intención y debería ser un factor para descartarlos. No es posible que pregonemos que no existen fueros ni privilegios y unos pocos tengan la ventaja de la relevancia que brinda el ocupar un cargo público en detrimento de otros candidatos que no tienen esa oportunidad de exposición pública. Ojalá veamos más ejemplos como estos y candidatos que están dispuestos a desprenderse de sus cargos para que otros sigan administrando la Cosa Pública con total atención. Esta sería la primera prueba de credibilidad. Anoten un punto a la ex ministra motorizada. 

martes 22 de abril de 2008

Entre armas y violencia

Publicado en La Prensa

Los gastos en materia de defensa ocupan un sitial preponderante en los países latinoamericanos, tal pareciera que una nueva carrera armamentista de baja intensidad se ha iniciado entre algunos países del continente con la excusa de protegerse contra enemigos imaginarios, mientras la violencia amenaza la estabilidad social.

Según el atlas comparativo de la defensa, en Latinoamérica hay un millón 226 mil 77 hombres en las diferentes ramas de las fuerzas armadas (terrestre, naval y aérea), distribuidos en todo el continente, sin especificar si están incluidos los cuerpos policiales y de inteligencia y su número de integrantes. En 11 de los 16 países que suministraron información el servicio militar es obligatorio; mientras que en los restantes, es voluntario.

El 1.31% del PIB de Latinoamérica se destina a gastos de defensa. Países como Ecuador, Chile y Colombia encabezan la lista con gastos que oscilan entre el 7.45% hasta el 9.4% de su presupuesto nacional. Hay más de 100 agregadurías cruzadas entre los diferentes países latinoamericanos en un laberinto inexplicable. Por otra parte, en información que se maneja con sincretismo, hay una superpoblación de militares con rango de general. Por ejemplo, México tiene 585 en comparación con EU que tiene 329. Venezuela tiene 250, Perú 55, Chile 50, Argentina 32, Bolivia 20 y a pesar de no tener salida al mar, tiene almirantes.

En contraste, en Latinoamérica el número anual de homicidios con armas de fuego oscila entre 73 mil y 90 mil muertes, según cifras de la OMS y de Amnistía Internacional, cifra que triplica la media mundial. La mitad de los secuestros del mundo se produce en Latinoamérica. En los últimos años, el índice de delincuencia aumentó de cuatro a seis veces al menos en 10 países de la región.

La problemática abarca todo el continente desde México hasta Argentina y, en vez de disminuir, tiende a crecer con las pandillas, secuestros, narcotráfico, el hacinamiento en las cárceles, la corrupción policial y la impunidad que conforman una red de violencia en un círculo vicioso que amenaza la seguridad ciudadana. Sumado a esto, Latinoamérica es la región del mundo con peor relación pobreza–desigualdad. Son los ingredientes necesarios para convertirnos en la región más violenta del mundo.

Si los Ejércitos de Latinoamérica no están confrontando ninguna amenaza y no combaten la delincuencia común, ¿de qué nos sirven? ¿De qué nos sirven los enormes gastos de presupuesto en materia de defensa? Contra quién mantenemos estos desproporcionados Ejércitos, si estamos perdiendo la guerra contra el hambre y la violencia en países donde el índice de pobrezaalcanza a más de la mitad de su población.

En su gran mayoría, las fuerzas armadas latinoamericanas tienen como misión la defensa de la soberanía, la integridad de su territorio, mantener la paz, la tranquilidad, la seguridad pública y el cumplimiento de la Constitución y las leyes; sin embargo, parece que todo ese poderío bélico fracasó en tiempos de paz y su misión dejó de ser valedera.

domingo 13 de abril de 2008

Cuestionar con argumentos..., por favor

Publicado en la Estrella de Panamá

No es práctica habitual de este columnista salir en defensa de otros y muchos menos inmiscuirse en asuntos que tienden en su contexto a carecer de argumentos para ameritar ser comentados, sin embargo en artículo titulado "Crisis económica y el Canal de Panamá", el autor realiza aseveraciones sobre las que no presenta argumentos que las sustenten y aterriza en lo que pareciera el cuestionamiento personal contra un distinguido profesional de la Autoridad del Canal.

Si bien en cierto, la crisis económica mundial ya no puede ser ignorada y de una forma u otra repercutirá en mayor o menor grado en las economías globales y por tanto nuestro pequeño terruño no escapará de ser alcanzado. La situación en estos momentos es irrefutable. El debate no es la existencia o no de recesión, sino qué tan intensa será y cuánto tiempo durará.

Apoyarnos en esto para insinuar temerariamente que sus efectos deberían considerarse para una suspensión del proyecto de ampliación del Canal de Panamá es un hecho irresponsable, a menos que se presenten los argumentos contundentes que sustenten tales aseveraciones. Tales señalamientos riñen contra el mandato que se otorgó a la ACP, legitimizado en las urnas del referéndum, y el que obliga a los funcionarios de la ACP a velar que dicho proyecto se efectúe tomando en consideración cualquier cambio en los factores que puedan afectarlos, tales como la economía, las materias primas, etc.

Los profesionales de la ACP en especial el ingeniero Rodolfo Sabonge han demostrado su capacidad desde el día en que el Canal pasó a manos panameñas. Desde ese momento los aportes a la nación han sido ininterrumpidos, incrementales y han superado las expectativas. Una oficina de mercadeo entre otras cosas formula pronósticos basados en escenarios que pueden en cualquier momento ser afectados por factores impredecibles, si añadimos a esto que ni siquiera los mejores expertos de los Estados Unidos pudieron preveer y tomar las medidas para impedir el actual escenario, resulta insultante insinuar que el ingeniero Sabonge está tratando de endulza la pastilla a los inversionistas basados en interpretaciones erradas.

Las predicciones de desaceleración en el período 2007-2008 son basados en el criterio de no ocultar hechos que son de conocimiento público y ajustar responsablemente los escenarios a la actualidad.

La economía entre China-EEUU deberá recuperarse, como ha ocurrido en todas las fluctuaciones de la economía mundial, el pensar que esto no ocurrirá es presentar una visión apocalíptica mundial irreversible. Si ocurriesen eventos donde se tenga que tomar decisiones coyunturales estamos plenamente seguros de que, con la transparencia y el profesionalismo que los caracteriza, los funcionarios de la ACP sabrán tomar las mejores decisiones en beneficio del país. Este argumento está sobradamente comprobado.
Debemos contribuir con nuestras ideas a engrandecer nuestro país y no cuestionar a quienes con su trayectoria demuestran estar comprometidos con el desarrollo nacional.
En este caso cuestionar a un funcionario es cuestionar a todo un equipo de profesionales que se empeñan en intentar predecir el futuro, para que el proyecto se efectúe con éxito y los aportes al país no sean afectados. Este ejercicio se ha efectuado con éxito desde la reversión, ojalá todo el país funcionara de manera igual.

La mentira paga

Publicado en el Panamá América

Así como lo leen, la mentira paga siempre que seas un diputado. Para otro ciudadano, mentir para obtener un cargo sería causa de despido y una mancha imborrable en su trayectoria profesional.

El bochornoso descubrimiento de la invención de títulos universitarios por algunos honorables diputados no puede pasar desapercibido y menos intentarse tapar con ridículos golpes de indignación, evasivas o episodios de supuesta persecución. No tenemos que ir muy lejos en la historia. Todos recordamos el caso del magistrado Dulio Arrocha que no sólo le costó el puesto, sino el escarnio público por haber mentido acerca del título que lo acreditaba como abogado.

En un país de sucesos imaginarios, parece que también es válido inventarse acreditaciones y títulos imaginarios para acceder a puestos de elección pública. ¿Qué ocurriría si un médico no fuera tal? ¿Confiaría en sus buenas intenciones? Claro que no, pero está probado que para ser diputado no se necesita más que la habilidad de la imaginación, y que no se malinterprete, porque es sólo una mala jugada de la imaginación, una mentirilla infantil, nada reprochable, y no el ejercicio de la habilidad de engañar. Es increíble este hecho, un inimitable ejemplo para la juventud y la niñez. No se debe mentir para impresionar y convencer a un electorado incauto. Esto desacredita cualquier posible aspiración futura, a pesar de cualquier mea culpa. Y sobre todo, por el hecho de que sabemos que no pedirán disculpas por esta falta ética y moral.

Afortunadamente, hay diputados, profesionales, hombres y mujeres, que pueden levantar la cara con orgullo sin inventarse títulos o trayectorias inexistentes. Esos son los que se necesitan para construir un Panamá de justicia y no de "juega vivo".

martes 8 de abril de 2008

Los diputados de Panamá

Al menos 12 diputados colocaron en sus hojas de vida información sobre estudios que no es real.Casos similares han ocurrido en otros países de la región, desde Argentina hasta México.
LA PRENSA/ARCHIVO

PADRES DE LA PATRIA.
Los diputados son escogidos por votación popular y devengan un salario base de 7 mil dólares.
EDGAR ENRIQUE FIGUEROA efigueroa@prensa.com
Más de 33 diputados se encuentran investigados por la Corte Suprema de Justicia por delitos de todo tipo. Y algunos otros se vieron envueltos en escándalos nunca aclarados del todo.Quizá la raíz de la respuesta a tantas irregularidades de los ocupantes del Palacio Justo Arosemena se esconda en los actos más sencillos. Más simples.
Por ejemplo, falsear datos para "inflar" su hoja de vida con títulos ficticios.Según una investigación que hizo este diario, al menos12 de los 78 miembros de la Asamblea Nacional agregaron títulos universitarios falsos a su trayectoria.¿Será por ansias de ganar popularidad o promover su imagen entre sus colegas? A pesar de que para ser diputado no se necesita tener estudios, según consta en la Constitución de la República, algunos de ellos han preferido presentar una trayectoria alterada.En la mayoría de los casos, los diputados incluyeron un título de la Universidad de Panamá (UP): de una lista de 24 legisladores que dijeron graduarse en esa casa de estudios, solo 16 tienen el certificado oficial. Los datos y el currículo de algunos de los diputados fueron tomados de la página web de la Asamblea Nacional.VERSIONES DE LOS DIPUTADOSLa diputada panameñista del circuito 8-1, Argentina Arias, dijo contar con el título de licenciada en administración de empresas de la UP.
Sin embargo, la institución negó que Arias haya cursado estudios en esta universidad.Lo mismo sucedió con Yasmina Guillén (Solidaridad /circuito 4-3), Maricruz Padilla del 8-10 Partido Revolucionario Democrático (PRD), Rogelio Paredes (8-1-PRD), César Pardo (2-1- PRD), Freidi Martín Torres (9-4-PRD), Elizabeth de Quiróz (8-10 -PRD) y Zulay Vásquez (8-2- PRD). Ellos pusieron en su hoja de vida que tienen una licenciatura en la UP. No obstante, ello fue desmentido por las autoridades académicas de la institución.En el caso de la diputada Guillén, dijo contar con un título de relaciones públicas. Consultada sobre la falsificación de la carrera, Guillén respondió:"Bueno, quítenmelo, eso no me hace ni más ni menos, pero tengo experiencia".
En tanto, Padilla afirmó tener una licenciatura en periodismo, pero luego que la UP lo negara, cambió su argumento y aseguró que para completar su carrera le faltó el trabajo de grado.En broma, Padilla preguntó si este diario le iba a dar trabajo cuando termine su carrera. De su falsedad, ni una palabra.El perredista Pardo incluyó en su trayectoria una tecnicatura en topografía y agrimensura en la UP, lo que también fue desmentido por la propia casa de estudios. "Creo que hay una persecución", se defendió Pardo, aunque evitó explicar la irregularidad.Por su parte, el diputado arraijaneño Paredes dijo en su hoja de vida tener una licenciatura en arquitectura de la UP, pero la facultad que brinda esta carrera no lo tiene en su lista de graduados.Así mismo, el diputado Torres dijo que obtuvo una tecnicatura de tecnología y radiología en la UP y también fue desmentido por las autoridades académicas.
Lo que sí es cierto es que Torres intenta terminar la carrera de derecho y ciencias políticas en la Columbus University.Una lista más largaLa lista de engaños sigue. La diputada Quiróz se adjudicó una licenciatura en economía , pero en el registro universitario nunca se expidió este título a su nombre.
Luego la diputada intentó corregir sucurrículo: dijo tener solo una licenciatura en contabilidad en la Universidad Interamericana, y que está realizando una maestría en contabilidad en la misma universidad.Otra en la lista es la diputada Vásquez, quien dijo ser licenciada en contabilidad, tal como aparece en la web de la Asamblea. Tras el cuestionamiento de este diario, Vásquez cambió la versión y dijo que no pudo terminar su carrera universitaria por cuestiones personales y políticas.
Para este tipo de engaños no hay sanción."Efectivamente, hacer uso indebido de un título universitario es un engaño a la fe pública y tratándose de funcionarios -que deben de ser el ejemplo para la sociedad- es una pena", afirmó Miguel Ángel Candanedo, secretario general de la Universidad de Panamá.
Candanedo calificó el hecho como un acto inmoral desde el punto de vista ético. Sin embargo, desde el punto de vista legal dijo no conocer si hay medidas condenatorias por parte de la Asamblea por estas acciones. "Esta práctica entre diputados también se ha registrado en países como Argentina, Colombia y México", añadió el funcionario.José Nicolás Barragán director de registros académicos de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en México, dijo a este diario que el hecho de mentir en tener un título universitario para figurar o ganar posiciones, es como burlarse del pueblo que los eligió. "En México se han dado este tipo de faltas que son vistas anti éticas", aseguró Barragán.
Por otros laresLas universidades particulares tampoco escapan al embuste académico de los diputados. Luis Carlos Cleghorn, panameñista del circuito 8-9, Jorge Alvarado Real, PRD del 8-9, Osman Camilo Gómez, panameñista del 4-2, y Mireya Lasso, de Solidaridad 8-8, pusieron títulos imaginarios en su hoja de vida.Cleghorn afirmó ser licenciado en mercadeo con énfasis en ventas, título obtenido en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (Ulacit). La autoridades de registro académico de esa universidad negaron que Cleghorn se haya graduado en esa institución.Este diputado también aseguró que tomó un diplomado de recursos humanos en la Universidad de San Diego (Estados Unidos).
El departamento de asuntos internacionales de esa universidad informó que el certificado obtenido no está a nivel de un diplomado. El diputado quedó en dar respuesta, pero nunca respondió.Real incluyó en su currículo que es licenciado en administración de empresas y que el título lo obtuvo en la Ulacit. Fuentes de registro académico de esa casa de estudios sostuvieron que ellos no tienen esa carrera. Alvarado no supo explicar lo que su hoja de vida indica.Gómez aseguró que estudió ingeniería financiera en la Universidad Latina.En la unidad de ingreso estudiantil aclararon que Gómez no terminó la carrera y que ingresó en 2006.
Ese mismo diputado dijo tener otro título de técnico en ingeniería civil en la Universidad Santa María la Antigua (USMA).Pero en la USMA dijeron que Gómez tampoco terminó su carrera. Este diario volvió a llamar a Gómez y, en vez de responder sobre la irregularidad, solo contestó:"Pongan lo que quieran".Por otro lado, Lasso dijo en su hoja de vida que estudió una licenciatura en administración de empresas turísticas en la Ulacit.
El departamento académico aclaró que estudió turismo con énfasis en hotelería.En nuestro plan de estudios no está la licenciatura en administración de empresas turísticas, precisó la universidad privada. Se llamó a Lasso a su despacho para que aclarara por qué en la página de la Asamblea aparece con otro título, pero nunca contestó.Entre los diputados sin preparación universitariaestán: Sergio Gálvez, Rubén Darío Beitía, Rogelio Alba, José Muñoz, José Brown, Bernardo Ábrego, Leandro Ávila, Juan Manuel Peralta, Benicio Robinson, Alejandro Vanegas.Los diputados Carlos Afú, Milciades Concepción, Benito Cases, Ezequiel Ramírez, y Mayra Zúñiga se negaron a presentar su hoja de vida.